2 de Septiembre de 2026

 

Tradición, paisaje y mitos: una caminata por nuestra Sierra

Como cada año, no podía faltar la clásica ruta de senderismo por la Sierra. Siempre es un verdadero placer disfrutar de este paseo, sus temperaturas suaves, las magníficas vistas panorámicas y la pureza de su aire. Sin embargo, el recorrido invita también a la reflexión sobre el relato histórico que rodea a nuestro entorno. Desde hace tiempo se sostiene la hipótesis de que hace dos mil años existió aquí un castro celta. Hoy en día, la realidad del terreno (dominado por el matorral, la hierba seca y la piedra) no ofrece vestigios visibles a simple vista. Más allá del paisaje, diversas investigaciones actuales cuestionan tanto la existencia de dicho asentamiento como la procedencia del famoso tesoro hallado en la zona, sugiriendo teorías alternativas sobre su origen y enterramiento en época romana. La historia la escriben los autores, pero el visitante busca certezas. Tras acompañar recientemente a mis consuegros desde Madrid para mostrarles el lugar, su sincera reacción me hizo reafirmarme en una idea: la verdadera riqueza de un pueblo no necesita de adornos inciertos. Presentar hipótesis como hechos probados solo genera confusión en quienes nos visitan con ilusión. Pedir honestidad intelectual y autenticidad histórica no es ir en contra de nuestras raíces, sino todo lo contrario; es cuidar nuestro patrimonio con el respeto que merece. Si en el futuro la arqueología halla pruebas definitivas e irrefutables sobre el castro, seré el primero en celebrarlo con orgullo por mi tierra. Mientras tanto, abogo por ofrecer al visitante la verdad de lo que somos, valorando la belleza real de nuestra sierra por encima de los relatos no verificados. En fin juzguen ustedes mismos por las imágenes. Si un día se encuentra algo relevante y definitivo que demuestra la existencia de tal Castro seré yo el primero que me alegre, porque es mi pueblo. Mientas por favor sean auténticos.

 

 

muralla construida en la década de los 80