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Spain is
different
La Iglesia recupera
el poder mediático y
político al nivel de
la dictadura
Franquista
España retrocede
100 años. Derechos
como el Aborto, la
Eutanasia, control
inmigración y
derechos LGBI, en
peligro.
Cada vez que un Papa visita España se produce un
fenómeno que resulta difícil de comprender desde una perspectiva estrictamente
racional. Durante unos días, la atención mediática se concentra en la Iglesia
católica, los dirigentes políticos compiten por aparecer junto a las autoridades
eclesiásticas y una parte importante de la sociedad parece olvidar décadas de
escándalos, privilegios, persecuciones, amenazas, oscuridad y controversias que acompañan
y han acompañado a esta institución
a lo largo de la
historia, sobre todo
lo referente a la
"plaga" de la
pederastia en
el seno de la
Iglesia, que siguen
encubriendo y
tapando. Es curioso
que sean las mujeres
las mas cercanas a
esta institución,
cuando han sido
consideradas por la
iglesia como seres
inferiores, sin alma
y cuyo único fin
(según la Iglesia)
deber ser la
procreación y la
sumisión al hombre
en todos los
aspectos. Y lo sorprendente no es que existan creyentes
(aunque millones de
ellos lo son por
herencia de familia,
escuela o iglesia,
no por revelación y
mucho menos por
elección), sino que
solo tienen facultad
para seguir al
rebaño, sin
cuestionar ni
discutir sus
creencias. En una
sociedad libre, cada persona tiene derecho a profesar la religión que considere
oportuna por libre elección, no porque se la impongan desde la infancia.. Lo verdaderamente llamativo es el enorme poder político y mediático
que sigue conservando la Iglesia en pleno siglo XXI en España, cuando gran parte de Europa
ha avanzado hacia una separación más clara entre las convicciones religiosas y
las decisiones del Estado.
Sorprende que el
Gobierno progresista continúe mostrando una relación singular con la
Iglesia católica.... Y mientras España se presenta como una democracia moderna,
plural y
secularizada, la
Iglesia mantiene una
influencia
eclesiástica difícil
de encontrar en
otros países
europeos. Esa
influencia se
refleja en la
educación, en los
actos oficiales, en
la financiación
pública y en la
capacidad de la
jerarquía católica
para intervenir en
debates políticos de
enorme trascendencia
social. La
contradicción
alcanza su máxima
expresión cuando
gobiernos que se
definen como
progresistas buscan
la cercanía o el
respaldo de una
institución que
históricamente se ha
opuesto a numerosos
avances sociales. La
Iglesia ha combatido
o cuestionado
derechos que hoy
forman parte de la
realidad jurídica
española, como el
aborto, la eutanasia
o determinadas
conquistas
relacionadas con la
libertad individual
o del colectivo
LGTBI. Sin embargo,
los responsables
políticos siguen
considerando
estratégicamente
importante mantener
una buena relación
con la Iglesia para
no alejar a los
creyentes....
Resulta inevitable
preguntarse si esta
actitud responde a
convicciones o a
cálculos
electorales. La
Iglesia continúa
representando una
importante bolsa de
votantes .....seguir
leyendo....
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